Parecía que todo por allí sería diferente a lo que ya conocía, por fin iba a ser una más sin que nadie me conociera, sin que nadie me juzgara, sin ser alguien que detestara, ser fría, frívola y desagradable, no es lo que realmente me fascinara.
Pero..., ¿Por qué en la sociedad que vivimos debemos actuar así? Es algo que nunca entenderé, el ser mejor que otros, mirar por encima del hombro, creer ser más y apenas llegar a ser uno mismo.
Pensaba que esta nueva etapa me aportaría nuevas amistades, nuevos conocimientos y nuevas realidades.
Pero..., ¿Qué es la Facultad? Si no una pequeña sociedad.
Una sociedad que se rige, que se lleva y se sustenta con unas reglas una democracia, y algún que otro dictador, con sus golpes de Estado, sus guerras y sus batallas internas, esas luchas de poder.
Vivimos en una sociedad que nos enseña a luchar, a ridiculizar al más débil, a pisotear y arrebatar los triunfos a los demás, a llevarnos el merito de otros.
Pero..., no actuaríamos así, si no nos hubieran inculcado desde pequeños unos valores erróneos, no es malo ser ambicioso, ¿Pero hasta que punto es buena la ambición? Yo particularmente creo que ser ambicioso en la vida es una buena meta para superar nuestros sueños, pero arrebatar los sueños de otros para hacer realidad los nuestros, creo que no es del todo lo mejor.
Creo que por eso, por esa ambición, abro hoy este pequeño espacio, este espacio, para contar día a día mi paso por la facultad, y cuando mi etapa por ella acabe, quizá contare otras cosas.
El primer día que entre por la puerta no era nadie, y eso en cierta manera me gustaba, estaba sola lógicamente, pero no me molestaba, era un sentimiento entre miedo, timidez, y soledad, que no era del todo trágico, era una autentica desconocida para todo el mundo que me rodeaba, y me sentía genial, nadie me podía juzgar, nadie podía pensar por mi, nadie decidiría, solo yo.
Y eso aunque creáis que es una idiotez, es uno de los mejores momentos de la vida de alguien, cuando no hay nadie que te obligue, que te mande, que te domine, solo tu, tu y nadie mas.
Pero como en toda sociedad había que integrarse en ella, pero mejor de poco en poco, que no de golpe en un mismo día, era mi primer día, pero también era el primer día para montones de personas en aquella carrera en aquel lugar cientos de alumnos con un futuro inciertos, pero todos completos desconocidos en aquel lugar, un lugar que queramos o no siempre albergara tras sus muros nuestro paso por allí, nuestras vivencias entre esas cuatros paredes, porque si, solo son cuatro paredes.
Y por ser el primer día, comencé con ganas de aprender, de acabar aquella carrera es su justo tiempo en el tiempo establecido.
Pero que podía pensar alguien como yo de su primer día de clase, cualquier cosa, menos las cosas que la facultad puede brindar a alguien con ganas de aprender.
Y aunque no comprendi ni aprendí muchas cosas aquel primer día, con el paso de los días esa facultad, y esa gente que para mi eran desconocidos, han pasado a formar parte de mi, formar parte de mi vida. Y sinceramente me encanta, me encanta poder tener amigos, porque para mi son amigos allí.
Un saludo Maes